Las Actitudes de un Creyente

La palabra musulmán significa aquel que se somete a la voluntad de Allâh. Para ser musulmán es necesario creer en la Unicidad de Dios, en el sentido de que Él es el Único Creador, Preservador, Alimentador, etc. Aún así, esta creencia en un solo Dios no es suficiente. Muchos idólatras sabían y creían que solo el Dios Supremo podía hacer esto. A los musulmanes se les requiere también el reconocimiento de que es solo Allâh quien merece y es digno de adoración, y por lo tanto se debe abstener de adorar cualquier otra cosa o ser. Cuando la fe verdadera entra en el corazón de una persona, ésta impacta la perspectiva de la persona y sus prácticas. 

  • Muhammad (La paz y las bendiciones sean con todos ellos) dijo “La fe es esa que reside de manera firme en el corazón y que se prueba a través de las obras”.

Uno de los increíbles resultados de la fe es el sentimiento de gratitud hacia Allâh, que se podría decir, es la esencia de la adoración. El sentimiento de gratitud es muy importante. Tan importante que a cualquiera que niega la Verdad se le llama kafir, o uno que es ingrato Los musulmanes deben querer y ser agradecidos a Allâh por las bendiciones que Él ha derramado sobre ellos. Todos deben de estar conscientes que sus buenas obras están lejos de ser equiparables a los favores Divinos, y por lo tanto deben estar siempre ansiosos y dispuestos de satisfacer a Allâh. Un musulmán siempre estará exhortado a recordarse a Allâh frecuentemente.

  • Él es Allâh, no hay otra divinidad salvo Él, el Conocedor de lo oculto y de lo manifiesto. Él es el Compasivo, el Misericordioso. Él es Allâh, no hay otra divinidad salvo Él, el Soberano Supremo, el Santísimo, el Salvador, el Dispensador de seguridad, el Custodio de la fe, el Todopoderoso, el Dominador y el Soberbio. ¡Glorificado sea Dios! Está por encima de las divinidades que Le asocian. Él es Allâh, el Creador, el Iniciador y el Formador. Suyos son los nombres más sublimes. Todo cuanto existe en los cielos y en la Tierra Lo glorifica. Él es el Poderoso, el Sabio. (Qur'ân  59:22-24)